La fiesta para resistir
La fiesta para resistir
| Festival | Manifiesto |
La fiesta es un espacio de encuentro, celebración y alegría. Durante el tiempo que dura, nuestro ánimo es distinto y también el modo como nos relacionamos.
Todos lo hemos experimentado: cuando se logra un verdadero ambiente festivo algo se transforma en nosotros y nos atrevemos a particiar en una experiencia colectiva de júbilo y regocijo. Y cuando termina hemos cambiado un poco.
Esto sucede porque la fiesta es un momento lúdico que nos libera de nuestras barreras habituales para poder sumarnos a la euforia compartida, que además nos devuelve identidad. Mientras dura el festejo, se inhiben los modos sociales interesados y mercantilistas que prevalecen en nuestras relaciones cotidianas, y por un momento somos parte de más, imbuidos en un espíritu colectivo que privilegia otras lógicas: encuentro, alegría, generosidad, pertenencia.
Por eso necesitamos la fiesta para resistir los embates del hostil entorno, para recordarnos unos a otros y de manera vivencial que no somos solos.
Las celebraciones son un espacio fundamental de toda comunidad, y por eso la fiesta fue uno de nuestros primeros manifiestos que hoy queremos revivir y recordar.
Porque creemos que se puede llevar a lo cotidiano el modo como nos relacionamos cuando estamos festejando.
Y porque creemos que cada vez que nos encontramos es una nueva fiesta.
Esa es la revolución en la que creemos.
En esta ocasión, el manifiesto toma una forma distinta: frases o sentencias, cada una refiriendo a los principios en los que creemos y sustentan lo que hacemos. Por eso, y en un afán de poder explicar un poco cada una de ellas, hemos decidido publicarlo en partes, con un artículo por cada una de las frases.